
Desde que experimenté con el mouse de Apple, el cual permite ciertas funciones acariciando ligeramente la superficie del mismo, para mi un simple mouse se queda corto. También es verdad que intentar hacerlo todo con un trackpad no resulta muy cómodo, aunque para gustos los colores. Personalmente me parecen ideales las uniones entre mouse y trackpad y, por tanto, el nuevo Aivia Xenon de Gigabyte me resultó, en un primer momento, una opción interesante.
En el mencionado Aivia Xenon encontramos un mouse tipo inalámbrico con tecnología láser con una sensibilidad de 1000 dpi y varios botones laterales, como llevan la mayoría de los ratones que encontramos hoy en día. Y por otro lado, el mismo periférico, ofrece las funciones de un trackpad que, configurado con su propio software, permite, con diferentes gestos, interactuar con nuestro ordenador.



