10 septiembre 2015 Coleccionistas

sounwave_tocadiscos_portatil
Nunca han desaparecido, pero ha sido durante los últimos años cuando se ha confirmado su vuelta definitiva. Los discos de vinilo están volviendo con fuerza y cada vez hay más dispositivos que pueden reproducirlos y convertir la música almacenada en ellos en archivos digitales. O simplemente, disfrutar del sonido inconfundible de los discos utilizando tecnologías actuales.

Si tienes hijos, seguro que se habrán sorprendido al ver esos enormes discos negros que se colocaban en inmensas plataformas. También es verdad que pronto se acostumbrarán a ellos, porque están volviendo con fuerza. Para reproducirlos hay muchos dispositivos, desde los más sencillos y pensados para ser portátiles, hasta grandes equipos que necesitan un lugar especial en nuestro hogar.


crosley revolution
Uno de los primeros podría ser el Crosley Revolution, un pequeño tocadiscos portátil que permite llevar la música de los vinilos a todas partes. Es una especie de pinza, donde se coloca el vinilo y de ella sale el brazo, que permite leer el disco. El sonido puede transmitirse gracias a un auricular o una toma de sonido que se puede conectar a altavoces externos. El precio de este tocadiscos es de unos 62 euros y es una de las opciones más económicas y transportable.

Otra posibilidad, algo más cara, y no tan ligera y transportable podría ser un modelo de sobremesa, con diseño más tradicional. En este segmento podría estar el Sunstech PXR3, un equipo que tiene un diseño vintage que nos transporta hasta otras décadas, anteriores a la llegada de los reproductores digitales. Como la mayoría de los dispositivos de este tipo, este también cuenta con todo lo necesario para escuchar los vinilos directamente o bien convertir el audio en archivos digitales. Su precio es de unos 87 euros, y es de sobremesa.

Sunstech PXR3

Pero si hay un tocadiscos que llama la atención es el Soundwagon, un tocadiscos portatil que llega desde Japón. Se comercializa desde hace años, pero ha sido ahora cuando se ha convertido en uno de los más originales y virales del mundo. Se trata de una furgoneta a escala, que reproduce la forma de una de las típicas furgoneta Volkswagen. En su base cuenta con la aguja y se mueve en círculos sobre la superficie del vinilo, siguiendo los surcos. Desde luego, es tremendamente original, aunque no se le puede pedir una gran calidad de sonido.

En el mercado se pueden encontrar muchos tipos de reproductor de vinilos, los conocidos tocadiscos. La gran mayoría de ellos buscan recuperar esa imagen tradicional y vintage que representa este tipo de discos. También los hay que tienen un aspecto más moderno, pero lo que se busca con ellos es ofrecer además de una buena calidad de sonido con este sistema analógico, que sirvan de objeto de decoración, reflejo de una época pasada que se resiste a pasar y que vuelve con fuerza. Y ojo, que avisan que vuelve el otro soporte analógico de los 80, el casette. ¿Llegarán también los reproductores de este soporte?

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