6 octubre 2011 Accesorios, Telefonía

En el año 2009 en Europa se contaban hasta 30 tipos distintos de cargadores para teléfono móvil. Eso hacía que cada vez que un usuario cambiara de terminal tuviera que esconder en un cajón los cargadores del anterior teléfono que ya no podía utilizar con el nuevo. Y todos hemos cambiado varias veces de marca, así que el gasto innecesario tanto en dinero como en recursos de que cada marca utilizara un tipo diferente y exclusivo para ella empezaba a ser un despropósito.

Ante esta situación la Comisión Europea invitó a las diferentes compañías a comprometerse a usar un único estándar, y el elegido fue el Micro USB. Todos lo celebramos, lo anunciamos en Gizig y remarcamos quien era uno de las empresas que se comprometía a hacerlo: Apple. La marca que lleva usando un adaptador propietario de 30 pines desde la Tercera Generación de iPods (2003) y que gracias a la popularidad de estos cuenta con muchos accesorios de terceras compañías que cuentan con él.

Ayer Apple presentó el iPhone 4S y solo tiene un puerto de 30 pines y ni rastro del Micro-USB. Es más, hemos podido comprobar como en la web de Apple de Inglaterra (país que recibirá el iPhone 4S el 14 de octubre) vende el adaptador que aparece al principio de esta entrada y que permite conectar un Micro-USB al iPhone por el precio de 8 libras esterlinas, algo más de 9 euros al cambio.

A partir de aquí muchos han criticado a Apple por creer que no cumple con las normas europeas y que el hecho de que lancen este adaptador, y además pagando, no cambia la situación ya que es el propio teléfono el que debe poderse cargar por si mismo con un cable micro-USB.

Ante esta polémica y para salir de dudas hemos acudido al acuerdo que se firmó el 5 de Junio de 2009 y que podéis consultar aquí. Si lo analizamos veremos que en el punto 4.2.1 de la página 4 se detalla cuando se considerará cumplido el acuerdo y dice lo siguiente:

4.2.1 In order that compatibility of as many Mobile Phones as possible with a Common EPS may be enabled, if a manufacturer makes available an Adaptor from the Micro-USB connector of a Common EPS to a specific non-Micro-USB socket in the Mobile Phone, it shall constitute compliance to this article.

Es decir, la propia norma reconoce como una forma de cumplir el acuerdo que el fabricante del teléfono ponga a disposición (pagando si quiere) un adaptador que permita utilizar Micro-USB con este. Y eso es precisamente lo que ha hecho Apple, cumpliendo con la norma al mismo tiempo que no deja obsoletos todos los accesorios ya existentes con 30 pines y sin tener que crear un teléfono diferente para Europa. Una jugada maestra de un gigante que sabía exactamente que firmaba y a que se comprometía hace dos años.

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  1. Bitacoras.com 6 octubre 2011

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