2 marzo 2009 Tecnología

Batería recargable Li-Ion

Últimamente, las baterías de ion-litio han comido mucho terreno a las baterías de combustible para ser el sistema de almacenamiento de energía del futuro. El gran reto para estas baterías son los coches eléctricos y, mientras tarda el hidrógeno, las pilas de ion-litio han ocupado un lugar que no será fácil de ocupar por otras tecnologías.

Aunque parezca mentira, las baterías de ion-litio no son algo de ahora. Ya en 1912 se empezó a trabajar con las de litio, aunque no fue hasta los años 70 cuando vieron la luz los primeros modelos no recargables y hacerlas recargables todavía llevaría unos años más.

Fue en 1991 cuando salió al mercado la primera batería de ion-litio o Li-Ion, y desde entonces no han hecho más que avanzar y mejorar.


Batería de Ion-Litio

La clave de este tipo de baterías hay que buscarla en el litio como es obvio. Se trata del metal más ligero, posee el mayor potencial electroquímico y representa el mayor contenedor de energía. Podemos conseguir más capacidad en menos espacio y con mucho menor peso también. Esto ha mejorado la autonomía de nuestros gadgets, o el que puedan reducir su tamaño.

Por suerte, hay posibilidades. En torres especiales se podría recargar un coche eléctrico en media hora al 80% de su capacidad. En un enchufe de casa, en 7 horas estaría el coche listo para ir a una velocidad media de unos 120 km/h durante unos 200 km. Y los podremos usar para unos 100.000 km. Lo bueno es que todos estos datos van mejorando poco a poco.

Otras ventajas de las baterías de ion-litio son que carecen de efecto memoria, que podemos saber con precisión la cantidad de energía que queda acumulada gracias a su descarga lineal y la baja tasa de autodescarga.

En cuanto a los inconvenientes, también los hay. Uno de los más llamativos seguro que te suena: pueden explotar debido a un sobrecalentamiento, que suele provocarlo un error en el diseño o un fallo de la batería en fábrica. Por ello vienen acompañadas de circuitos de control, lo que hace que su precio sea alto y el desarrollo más lento.

Otros fallos que poco a poco se van mejorando tienen que ver con la duración media de las baterías, que es todavía reducida o el peor rendimiento cuando hace mucho frío.

Vía | Xataka

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