Vexia: Navlet 2, GPS y tablet
Sergio GL 16 mayo 2012
Hace ya algunos años, durante un periodo de tiempo, íbamos cargados con varios dispositivos electrónicos para satisfacer nuestras diferentes necesidades. Llevábamos un móvil para la comunicación, un mp3 para la música y, si era necesario, el GPS para movernos con el coche. Poco a poco se fueron integrando la mayoría de las funciones en un único dispositivo, el teléfono móvil, y aunque los puristas prefieren diferenciar aparatos cuando la función es muy concreta, como por ejemplo el GPS, a la gran mayoría nos ha mejorado la vida.
Con esta idea encontramos el Navlet 2 de Vexia, una tablet y un GPS, y algo que gustará a los anteriormente mencionados puristas, es una tablet totalmente operativa como tal y un GPS diseñado para ser utilizado de forma intensiva y optimizada, no solo para sacarnos de un apuro.
Veamos las características del Vexia Navlet 2.


Para todos aquellos que tienen la idea de apostar por los productos “made in Spain”, aquí tenéis la nueva tablet de una empresa 100% española como es bq. ¿Su especialidad? e-readers y tablets, ¿su novedad? la nueva tablet de 8 pulgadas bq Kepler 2 con 1GB de RAM.

No es que haya salido esta semana al mercado, pero yo me lo acabo de encontrar trasteando por la red. Al parecer hace algunos meses que iHome lo tiene en sus catálogos y me parece, siendo clásico, de lo más original. Se trata de una de sus últimas novedades, el IP4 Boombox.
Japón vuelve a ser noticia en temas de energía, está vez en los barcos, concretamente en los cargueros, esos titánicos navíos que consumen tanto combustible para cumplir su cometido. Siempre me han fascinado esas películas e incluso imágenes en las que aparece un enorme barco de vela, una carabela en el horizonte, sobre el mar, con esa silueta que invita a imaginar que va gobernada por piratas o por conquistadores del nuevo mundo. Pero esta vez, la imagen va a ser “ligeramente” diferente.
Odio los atascos, cada vez que me incorporo a la autopista y veo la retención me desespero. Es posible que me lo tomara de otra forma si no fuera con prisas, bueno, supongo que yo y todos, pero puesto que vivimos en una sociedad esclava del tiempo, uno se acaba por desesperar cuando pierde más tiempo del que debería.